De la obra Conversaciones con Albert Speer
© Autor: Joachim Fest
© Traducción: Marc Jiménez Buzzi

(Adenda: No debe dejarse de mencionar que la recepción de la que se habla en la anterior nota escandalizó a un colaborador del Frankfurter Allgemeine Zeitung que yo mismo había contratado en aquella época. Nadie ―ni yo mismo, ni el anfitrión, ni ninguno de los presentes a quienes he preguntado al respecto― se percató de que la presencia de Speer fuera motivo de escándalo para ningún invitado. Durante los siguientes veintiséis años, años de estrecha colaboración, tampoco este periodista hizo ni una sola alusión a sus sentimientos indignados antes de publicar sus Memorias. A modo de justificación ha aclarado que guardó silencio para no perjudicar su carrera en el Frankfurter Allgemeine Zeitung, lo que significa que se ha comportado de forma tan acomodaticia como los alemanes de los años treinta a quienes reprochó sin cesar su oportunismo.*
Para concluir, hay que decir que el presunto escándalo, tanto en los detalles como en general, es una invención. Por eso no aparece en este texto.)


* El periodista en cuestión es el célebre crítico literario Marcel Reich-Ranicki, quien en «Mi vida» cuenta el mal trago que fue para él encontrar a Speer como invitado de honor en esa recepción. No hay que olvidar que Ranicki fue un superviviente del gueto de Varsovia cuyos parientes más próximos fueron asesinados por los nazis. (N. del t.)