Comentarios a la traducción Presse und Realität

Una traducción de Kurt Tucholsky
Marc Jiménez Buzzi

Tanto en este texto como en Hace ocho años, la función lingüística dominante es la referencial, la explicativa. Aquí, generalmente, Tucholsky no recurre a las técnicas de la sátira o de la ironía, sino que expone claramente cuál es su opinión sobre el tema que trata. Por ello, me ha parecido justificado tender, en mi traducción, a la literalidad siempre que fuera posible, respetando al máximo el significado de las palabras, importantes para la argumentación. Me he tenido que alejar más o menos del ideal de la literalidad absoluta en la medida que a ello me han obligado las distintas características intrínsecas de los sistemas lingüísticos con los que he trabajado. No justificaré las traducciones oblicuas cuya obligatoriedad quede patente por las diferencias sistemáticas existentes entre el alemán y el castellano. Sí que voy a explicar, en cambio, cuándo y por qué me aparto del original con el objetivo de reproducir el sentido y la intención del texto de Tucholsky.

El primer caso de traducción oblicua lo encontramos ya en la primera frase. He traducido “von der Wirklichkeit in die Presse,” por “del hecho a la noticia de prensa”. El cambio vino impuesto por la concurrencia en la misma frase, en el original, de “Wirklichkeit” y “Realität”, dos palabras cuyo equivalente en castellano es “realidad”. Pero no creo que sea conveniente, aquí, repetir la misma palabra en los dos casos, pues así se perdería el efecto del original –paralelismo semántico pero no léxico—. De esta forma me parece justificado traducir “Wirklichkeit” por “hecho”, dos palabras que a distinto nivel cumplen el mismo propósito discursivo – están al mismo lado de la oposición “prensa-realidad”—. Este cambio explica el de “Presse” a “noticia de prensa”. Al bajar al nivel de lo concreto con “hecho” (por oposición a “realidad”, abstracto), había de hacerse lo mismo con “prensa”, que se convierte en “noticia”. He amplificado, empero, esta unidad con el sintagma “de prensa” para no perder una palabra (“prensa”) aquí importante por ser un eco del título y de la oposición que vertebra toda la argumentación.

En la siguiente oración se advierte otro cambio, aunque más ligero. “Das ist nicht richtig” (literalmente: “esto no es correcto”) por “Esto no es así”. Me parece que el equivalente castellano no tiene la misma fuerza —no es lo mismo— que la frase alemana. Y como es la primera vez que aparece la opinión del autor sobre el tema que trata, siendo un contraste seco con la frase anterior; aquí era importante que la oración mantuviera toda su fuerza. Por eso se la he amplificado traduciendo por “Esto no es así”. Como en el caso anterior, he antepuesto las exigencias discursivas a las de índole puramente léxica.

La modulación más pronunciada de todo el párrafo viene en la segunda parte de la siguiente frase. He traducido “wie sie gern möchte, daβ sie aussehe” por “bajo un aspecto acomodaticio a las exigencias de ésta”. Como todos los casos de traducción oblicua, éste tiene por causa la imposibilidad de traducir literalmente. Se podría argumentar en contra de esta opción que se pierde el tono del original, en efecto mucho menos formal. Pero aunque el tono sea distinto, casi opuesto, el efecto de las dos oraciones es el mismo: el desequilibrio de los estilos, con un objetivo irónico. Si “wie sie gern möchte, daβ sie aussehe” desentona irónicamente con el resto del discurso “por abajo”, “bajo un aspecto acomodaticio a las exigencias de ésta” lo hace “por arriba”. Confío en que el lector caerá en la cuenta de la intención irónica de mi “acomodaticio”. Lo que también se pierde con mi opción, podrá decirse, es el efecto rítmico que le da al texto original la yuxtaposición de dos oraciones subordinadas tan cortas, con el mismo número de sílabas y los mismos acentos. He tratado de reproducir este efecto en la perífrasis verbal “viene esforzándose por presentarse” y en la yuxtaposición de dos sintagmas preposicionales: “ante la prensa” y “bajo las exigencias de ésta”. Por último, también se podrá argumentar que en “bajo las exigencias de ésta” no se recoge lo metafórico (por personalizador) de “wie sie gern möchte,...”, y que por tanto se pierde toda su fuerza irónica. Esto es cierto, pero he tratado de compensar esta pérdida enfatizando la metáfora en la perífrasis “viene esforzándose por presentarse”, en la que aparecen tres verbos personalizadores. “Todo en todo”, esto es, por todo ello, creo que puede justificarse que esta oración no se haya traducido literalmente.

En el cuarto párrafo, traduzco “daβ täglich stets grade so viel geschieht, wie in sechzehn Seiten hineingeht.” por “que cada día indefectiblemente tenga lugar una cantidad de hechos relevantes convertible ni más ni menos que en dieciséis páginas”. Las dos frases dicen lo mismo, aunque no haya sido posible reproducir literalmente la formulación del alemán. La estructura comparativa del alemán (“so viel..., wie”) he tenido que traducirla por un sintagma adjetival (introducido por “convertible”). Como el adjetivo había de seguir a un nombre, sustituí el pronombre “viel” por el sintagma nominal “una cantidad de hechos relevantes” (que es, “ni más ni menos”, a lo que se refiere el pronombre alemán). Como me pareciera que estos dos cambios, aunque necesarios, subían el tono del original, lo “bajé” una pizca con “cada día” (por el adverbio “täglich”); con “ni más ni menos” (locución que, además, implica una exactitud equiparable a la de “hineingeht”, verbo que en mi traducción se pierde con la subordinada); y con “por decirlo así” en lugar de “gewissermaβen”.

El díctico “da” que sigue y hace referencia a las “sechzehn Seiten” de la oración anterior, o al espacio que ocupa “tal número de páginas”, lo he traducido dando por válida esta última interpretación. Por esta causa no he podido traducir literalmente el verbo de la estructura con Konjunktiv II “zu lesen sei”. De haber traducido “puede leerse”, en lugar de lo que me pareció mejor (“puede mostrarse”), la oración impersonal en castellano habría presentado un cierto problema de lógica: el que en dieciséis páginas pueda o no leerse algo podría deberse a varias causas, atribuibles tanto al escritor como al lector. El problema reside en que la estructura alemana con “zu” no es equivalente total con la perífrasis verbal “poder + infinitivo”. Me parece que “puede mostrarse” sí recoge el sentido del original; como también lo recogería, aunque tal vez apartándose demasiado de él, “encaja”, mi primera opción, finalmente por eso desechada.

Di con un problema de traducción en el infinitivo nominalizado “Totschweigen”. El “arma” que tienen a su (“mala”) disposición los periodistas es “das Totschweigen”: “silenciar-las cosas-de-tal-modo-que-se-las-mate-por-ello”. Este es el sentido de la “palabra” alemana. Pero al ser solamente una palabra, y un arma, me pareció que convenía traducir por igualmente una sola palabra. En este caso mi opción iba a traer consigo una pérdida, y se trataba de que esta fuera lo menos posible. Por eso escogí la palabra “silencio”, una sola aunque lo suficientemente rica en significados y matices; un sustantivo, y no un infinitivo, aunque con un significado lo suficientemente “in-concreto”. Las consecuencias de ese “silencio”, que en el original ya las implica el mismo infinitivo, quedan lo bastante claras a continuación. Con todo, y para compensar la pérdida del “Tot-”, traduzco “Damit ist zweierlei erreicht” (literalmente: “con esto se consiguen dos cosas”), al final del párrafo, por la frase hecha “matar dos pájaros de un tiro”. Y la pérdida de registro trato de compensarla con la construcción extrañamente proverbial de “para que no puedan silenciarle a uno” (por “wenn man ihn nicht totschweigen kann”), con su uso forzado del verbo.

Otra cosa es lo que el periódico trae. Traduje de más con “más que reflejar la realidad, elige su materia” (por “nicht einfach spiegelt, sondern auswählt”); dejar los dos verbos transitivos sin su complemento directo, como en el texto de Tucholsky, me parecía traducir de menos, porque en una hipotética elipsis en la versión castellana no funcionaba tanto el sobreentendido. Escogí (más que reflejar sin más el original) “la realidad” y “su materia” como complementos de “refleja” y “elige”, respectivamente, porque eran los dos sustantivos más neutros, más esperables tras la elipsis del texto alemán; los que menos podían añadir, en lo significativo, de mi propia cosecha.

Ya en el siguiente párrafo, he traducido “Sie werden unbequeme Dinge gar nicht oder ganz kurz, genehme Dinge ausführlich darstellen” por “Las cuestiones que les sean desfavorables las reproducirán, si es que lo hacen, con brevedad; las favorables, pormenorizadamente.” El inciso entre comas de “si es que lo hacen” da un toque irónico que equivale al de “gar nicht”. La elipsis verbal de la segunda parte de la oración, en la versión castellana, se corresponde a la de la primera parte de la oración alemana; y quiere dar a la frase castellana la misma agilidad que tiene la del original. El adverbio “pormenorizadamente”, por oposición a “con brevedad”, trata de dar a la oración un ritmo parecido al que en el texto alemán se logra con la serie de monosílabos de la primera parte de la oración (“gar nicht oder ganz kurz”) opuestos a las palabras más largas de la segunda: “genehme”, “ausfürlich”, “darstellen”.

He introducido algunos cambios en la sintaxis de la oración que comienza con “Der Leser, dem du...”. Y lo he hecho solamente con el propósito de que en castellano la formulación resultase más clara, tratando de respetar al máximo el sentido del original. Tucholsky empieza esta frase tan larga con el sujeto, que sirve de antecedente a una subordinada adjetiva introducida por el relativo en dativo (“dem”). Consideré que en castellano quedaba más claro empezar con una condicional que no con “El lector, al que...”. Asimismo, el sujeto de la oración de relativo (“du”) lo he cambiado por un impersonal, ya que ése es el valor que, en este caso, tiene en el original la segunda persona del singular. Y el “lector” lo he cambiado por “alguien”, pérdida que he tratado de solucionar más adelante con el inciso “a partir de su lectura”.

En el siguiente párrafo he traducido “ist eine klare Sache” (“es una cosa clara”) por “no tiene ningún misterio”. No tiene ningún misterio que ser una cosa clara es lo mismo que decir que no tiene ningún misterio, pero me he inclinado por esta segunda opción por ser de uso más extendido, y de más carga irónica.

Al final de este párrafo, en el texto alemán hay una expresión en latín: “locus minimae resistentiae”. Normalmente las palabras que en el texto original aparecen en otra lengua es preceptivo conservarlas en la traducción en la misma lengua. Éste podría ser el argumento que he seguido para conservar en mi versión el “locus minimae resistentiae”. Pero no es así. Si la cita en latín estuviera escrita en un latín correcto, y la expresión realmente significara “lugar de mínima resistencia”, se podría haber traducido al español por “el talón de Aquiles”. Pero está expresión Tucholsky la ha escrito en un “falso” latín. La palabra “resistentiae” no existe. Si he conservado la misma expresión en la traducción ha sido por mantener el efecto cómico que resulta de esta vulgarización de una lengua culta, que tal vez Tucholsky utilizó para parodiar el estilo afectado y altisonante de los periodistas.

En la cuarta línea de la página 66 se me presentó otro problema de traducción. ¿Cómo traducir “Wiedergabeorgan”? “Órgano o organismo de reproducción”, su traducción literal, no me parecía una buena opción, ya que en castellano presenta una anfibología semántica que no está en la palabra alemana (en castellano tiene el significado de órgano fisiológico). Como “Wiedergabeorgan” se refiere a la “prensa”, opté por esta última palabra, con lo que, además, se hace hincapié en la oposición prensa-realidad (“la realidad va a tomar el mando, y a mostrar a la prensa...”). A pesar de que con “prensa” se mantiene el sentido del original, y que sirve para volver a hacer explícita la oposición que estructura todo el texto, esta opción trae consigo que se pierda la carga irónica del original. Es irónico llamar a la prensa “Wiedergabeorgan”, que es lo que debería ser, cuando a lo largo de todo el texto se está arguyendo que es todo lo contrario, y cuando a continuación se dice que la realidad es la que dicta “lo que deba reproducirse” (“was wiedergegeben werden soll”). La aparente contradicción que entraña en el texto alemán la aparición de “Wiedergabeorgan” y “wiedergegeben”, trato de que halle eco en mi traducción con la aposición que sigue a “la prensa”: “órgano en teoría imparcial”; que sirve para desenmascarar irónicamente la contradicción que existe entre lo que la prensa dice ser y lo que realmente es.

Al final del párrafo que empieza con “Die Wirklichkeit drängt sich also...”, había que traducir la problemática e interesante oración “Es wird immer etwas gewollt, was nicht gesagt wird” (literalmente: “Siempre se quiere algo que no se dice”). Se ve que traduciendo de forma literal no “se dice” en castellano lo que “se quiere” en alemán. Antes se nos ha dicho que “la realidad se esconde detrás de los artículos de los periódicos y espera a que se produzca el efecto de la noticia que ella ha impuesto”, y en la frase inmediatamente anterior, que no “hay ninguna editorial, glosa o fotografía tras de las cuales no se esconda alguna callada tendencia”. Con estas pistas, se puede concluir que “etwas gewollt” se refiere a la tendencia que se esconde detrás de los periódicos, a la verdadera intención de la noticia “imparcial”; y que “was nicht gesagt wird” significa que estas intenciones no se dicen explícitamente, aunque sí que dan a entenderse de forma implícita. Esta interpretación es la que me ha llevado a traducir “Las intenciones siempre se dan a entender entre líneas”. He optado por “entre líneas”, frente a “sin que se digan” o “de forma implícita”, porque considero que el tono proverbial de la expresión se ajusta a la significativa vaguedad de “es wird immer etwas gewollt, was nicht gesagt wird”.

Di con el siguiente problema de traducción en la última frase del primer párrafo de la página 67. “Das Korrektiv mehrerer Zeitungen” (“el antídoto de varios periódicos”) no se deja traducir literalmente si no es a riesgo de que la oración pierda su sentido. Tucholsky viene a decir que al ser muy pocas las personas que contrastan la versión de un hecho que ofrece su periódico con la de otras fuentes de información, para ellos la versión del periódico y el hecho en sí terminan por ser la misma cosa. Pero no quería que mi versión resultara tan neutra como esto, dada la carga irónica del original, y opté por la expresión “tomarse la molestia”, que cumple varios objetivos. En primer lugar, el reflexivo “tomarse” equivale al verbo alemán “sich leisten”. Además, “molestia” está dentro del mismo campo semántico que “das Korrektiv” (“antídoto”). Y por último, “tomarse la molestia” de ir a por más fuentes de información, esto es, de saber, es la invitación de fondo que se lee “entre líneas” en este y en la mayoría de los textos de Tucholsky (aquí puede recordarse la kantiana exhortación a “sapere aude”).

Asimismo, he introducido alguna variación en la traducción de la segunda parte de esta oración. Me pareció que “so entsteht ein Weltbild, wie es entstehen soll, nicht, wie es ist” es una construcción demasiado elíptica como para traducirla literalmente sin que se pierda alguno de sus sobreentendidos. Por eso me pareció justificado cambiar la formulación en mi versión y hacer explícitos algunos de los sobreentendidos de la oración alemana. En “el lector corriente se forma una imagen del mundo que no se corresponde con la realidad, sino con lo que se dice de ella” he añadido, respecto al original, el sujeto “el lector corriente” (que me parecía discursivamente aceptable para armonizar con mi traducción de la primera parte de la frase); y cambié el orden de las dos subordinadas con verbo modal en alemán: en mi versión, aparece antes el “wie es ist” (“no se corresponde con la realidad”) que el “wie es entstehen soll” (“con lo que se dice de ella”). Cambiando el orden se mantiene el efecto sentencioso del texto de Tucholsky. Además, el verbo “decir” en “lo que se dice de ella” es un buen equivalente del habla indirecta que aquí implica el modal alemán “soll”.

En la traducción de la siguiente oración, ya en el siguiente párrafo, hay varias cosas a comentar. “Wirklich Lebenskräftiges kann die Presse zwar nicht töten” lo traduzco por “Bien es verdad que la prensa no puede eliminar aquello que tenga una vitalidad realmente vigorosa”. “Bien es verdad” está por “zwar”, y su situación privilegiada al principio de la frase va bien discursivamente para empezar un nuevo párrafo, y, además, resulta en un principio de oración enfatizado que equivale a la inversión de las posiciones del sujeto y el acusativo en el original. El verbo alemán “töten” (“matar”) lo traduzco por eliminar. Aquí el verbo en alemán es semánticamente anfibológico, pues al referirse a “totschweigen”, tiene tanto el sentido de silenciar (eliminar de la noticia), como, y a consecuencia de ello, el de matar (eliminar de la vida). En castellano, “eliminar” soporta esta anfibología. Además, tiene la ventaja de aportar el significado añadido de “erledigen” (literalmente “eliminar”, entre otros significados), que era el verbo eufemístico que utilizaban los asesinos a sueldo de los partidos nacionalistas después de cumplir con las órdenes que habían recibido.

Wirklich Lebenskräftiges” lo traduzco por “aquello que tenga una vitalidad realmente vigorosa”. Era importante aquí la palabra “vitalidad”, que se opone a “los elementos de la realidad con más poder”, traducción de “Das wirklichkeitsstärkste Element”, en la última frase del párrafo. Lo que tiene vitalidad, o fuerza, son aquellos elementos de la realidad que, sin hallarse en la posición de poder y sin tener el control de la prensa, afianzan su existencia a base de irreductible verdad. Los “elementos de la realidad con más poder” son los que, con la prensa en sus manos, tratan de imponer su mentira sirviéndose del poder soberano que regentan sobre “la sabiduría de la vida, de la calle y del arroyo”.

© Marc Jiménez Godoy