LOS LIBROS DEL GRAN DICTADOR 

Las lecturas que moldearon la vida y la ideología de Adolf Hitler

AdolfHitler quemaba libros ... y leía El Quijote, Robinson Crusoe e incluso a Shakespeare. Timothy Ryback, el autor de esta obra, nos descubre que una interpretación particular del poema dramático de Ibsen, Peer Gynt, moldeó la ambición despiadada del dictador alemán, y que admiraba El judío internacional, el tratado antisemita de Henry Ford, de lectura obligatoria para los miembros de su partido. Ryback muestra cómo las lecturas de Hitler sobre religión y ciencias ocultas alimentaron su creencia en la providencia divina, y el proceso por el cual las palabras de Nietzsche se metamorfosearon en los infames lemas nazis.
La destructiva ideología de Hitler se formó en buena medida a partir de los libros de su biblioteca privada, que Ryback rescató de su olvido en la sección de libros raros de la Biblioteca del Congreso, en Washington. Durante más de seis años de investigación, el autor ha analizado cientos de esos libros y estudiado minuciosamente - incluido el hallazgo de una hebra del bigote del dictador- las abundantes notas manuscritas, signos y garabatos de Hitler que contienen.
Timothy Ryback sigue el rastro de las frases e ideas que Hitler incorporó en sus propios escritos, discursos, conversaciones, definiciones de sí mismo, y que se traslucen en sus acciones. El análisis de las lecturas de Hitler se convierte así en una forma de leer al propio Hitler: su mente, sus obsesiones, su evolución y su inseguridad intelectual, que no palió la abundancia de libros de su biblioteca.
Un estudio brillante y original sobre las lecturas preferidas de Adolf Hitler y el modo en que moldearon su personalidad y su ideología.

«Resulta paradójico que el mismo hombre que en 1933 emprendiera una campana incendiaria para reducir a un montón de cenizas cualquier ejemplar que estuviera en contra de los intereses de Alemania, hubiera sentido un afecto tan desbordante por los libros.» Mauricio Becerra, El Espectador.

«Walter Benjamin creía que las bibliotecas personales dicen mucho sobre las personas, inequívocamente se refiería a los ejemplares individuales que se van integrando en una colección.(...) La pregunta clave que está detrás de esta obra es si es posible penetrar en la personalidad de un poseedor de libros a través del análisis de su biblioteca. Parece claro que sí...» José Antonio Millán, L&b

«Ryback rastrea con habilidad detectivesca y pulso literario en el ecléctico fondo bibliográfico del líder nazi las obras que pudieron ser decisivas en la vida del Hitler lector,» Jacinto Antón, El País

«Durante décadas, Hitler mantuvo la costumbre de leer de madrugada, sentado en su escritorio o en su sillón, con una taza de té..» Anna Abella, El Periódico

«No puedo recordar a Hitler sin libros. Los libros eran su mundo, así lo afirmó un amigo de juventud del fundador del Tercer Reich alemán.» Juan Francisco Fuentes, RdL

«El hombre que desencadenó el mayor conflicto de la Humanidad era capaz de leer un libro diario. Michael Pert , Revista Médica

«Hitler confesó que los westerns del alemán Karl May le "abrieron los ojos al mundo". Xavi Ayén / La Vanguardia

«Hitler: "Cuando uno da, también debe tomar y yo tomo cuanto necesito de los libros". El cultural


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